Qué resuelve el reloj (y qué no)
Resuelve el gesto en un punto fijo: la gente para y ficha. No resuelve el segundo centro, el teletrabajo, el extra que cubre un tajo, ni el archivo de 4 años si el aparato muere o el software del fabricante cierra.
El art. 34.9 ET no pide un torno. Pide un registro diario, conservado y a disposición. El hardware es un medio. Si detrás no hay un histórico exportable e inmutable, tienes control de acceso, no registro de jornada.
Coste real
El terminal se paga una vez y se queda viejo. Las licencias del fabricante, el mantenimiento y el lector de huella son el gasto escondido. Una tablet de 150 € en modo kiosko más 10 € al mes cubre a una pyme sin proveedor de hardware. Si el fabricante cierra el cloud, el histórico de 4 años se convierte en un problema vuestro.
Biometría
La huella y la cara son datos biométricos de categoría especial (RGPD). Para una pyme de 8 personas suele ser desproporcionado: más obligaciones, más rechazo, sin que el 34.9 lo pida. PIN o QR identifican a la persona. El registro legal es el dato, no el sensor.
Varios centros y gente que no pasa por la puerta
Un reloj no viaja a la segunda tienda ni a la obra. El extra que cubre un tajo no ficha en la sede. El híbrido no tiene torniquete en el salón. El kiosko cubre el punto fijo; el móvil, el resto. El consolidado es uno.