Estado a 24 de octubre de 2026
A 24 de octubre de 2026 no hemos localizado la aprobación del real decreto en el Consejo de Ministros ni su publicación en el BOE. Las fuentes sectoriales más recientes (21 de octubre) lo sitúan igual: sin fecha y sin texto definitivo. Si cambia, esta página se corrige. Mientras tanto, manda el art. 34.9 ET.
Lo que sigue es el parte del 26 de septiembre, cuando se publicó que no saldría ese mes.
La Voz de Galicia, con información de Colpisa, publica este 26 de septiembre que el nuevo registro horario no se aprobará en septiembre. No fue en julio, cuando Trabajo y Economía ya lo habían emplazado a después del verano, y tampoco será este mes. En el BOE no hay real decreto nuevo de registro de jornada.
El parte no es un anuncio del Consejo de Ministros. Es lo que fuentes cercanas a Moncloa trasladan a la prensa: el texto sigue en reescritura. El próximo Consejo de Ministros de septiembre es el martes 29. Si ese día el decreto aparece en la referencia de La Moncloa, esta página se corrige. Hasta entonces, el documento que manda es el art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores.
Esta vez el retraso no es una pelea entre ministerios
En julio el aplazamiento se explicó por discrepancias entre Trabajo y Economía. El 26 de septiembre el relato es otro. Yolanda Díaz y Carlos Cuerpo trabajan el texto juntos. El objetivo es que el Consejo de Estado pueda avalar una redacción que, si se aprueba tal como iba, corra el riesgo de caer en los tribunales a las pocas semanas.
El 9 de septiembre Díaz había dicho que, cerrado el acuerdo con Economía y el PSOE, el registro se aprobaría «con carácter inmediato». Diecisiete días después no hay fecha de Consejo de Ministros ni texto publicado.
- 2 de septiembre: el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, no cierra fecha. Dice que se aprobará «cuanto antes», tras contestar al Consejo de Estado.
- 9 de septiembre: Yolanda Díaz, tras un ultimátum de UGT, afirma que hay acuerdo con Economía y el PSOE y que se aprobará «con carácter inmediato». No da día del Consejo de Ministros.
- 14 de septiembre: Trabajo ultima el texto, según la prensa. En el BOE no hay real decreto de registro exclusivamente digital.
- 26 de septiembre: se publica que el decreto no se aprobará este mes y que Díaz y Cuerpo reescriben el texto para buscar el aval del Consejo de Estado.
El muro es el dictamen de marzo
El 23 de marzo de 2026 el Consejo de Estado, que preside Carmen Calvo, concluyó que «no procede aprobar el real decreto proyectado». El órgano comparte el fin —cortar las horas extra que no se pagan ni se cotizan— y cuestiona la vía: un reglamento que, a su juicio, no se limita a desarrollar la ley vigente e impone obligaciones nuevas a empresas y plantilla. Eso rebasa la potestad reglamentaria y sortea al Parlamento.
Es el mismo argumento de CEOE, que ya ha avisado de que, si la norma sale así, irá a los tribunales. El Ejecutivo quiere el visto bueno del Consejo de Estado antes de aprobar, aunque un segundo informe no sea preceptivo, para llegar a un eventual recurso con el texto más blindado. La prensa cita a fuentes de la negociación: «la llave del registro de jornada la tiene Carmen Calvo». Trabajo y Economía afinan la redacción con la Abogacía del Estado.
Dos objeciones siguen abiertas. La protección de datos de quien ficha, que el Consejo de Estado vio mal encajada con la ley. Y el coste: el dictamen estimó 55,4 € al año por trabajador y un impacto inicial de unos 867 millones de euros anuales, sobre todo en pymes. Esa cifra es una estimación de implantación, no una tasa.
Qué pedía el borrador, y qué aún no es ley
Hasta la publicación en el BOE, esto es el proyecto que se está reescribiendo, no una obligación:
- Registro exclusivamente digital. El papel y la anotación a mano dejarían de valer.
- Detalle de horas extra y de cómo se abonan, pausas, vacaciones, guardias y desconexión.
- Acceso telemático de la Inspección de Trabajo y de la representación legal, sin esperar a una visita.
- Identificación de la persona y rastro de cada cambio.
Ayudas, plazo y sindicatos: sigue abierto
Tampoco está cerrado si el texto final llevará ayudas para implantar el sistema, ni un plazo de adaptación de varios meses. Carlos Cuerpo ha defendido las dos cosas. El último borrador que circuló antes del verano hablaba de entrar en vigor a los 20 días de publicarse en el BOE y había perdido una referencia clara al régimen transitorio. Sin el texto definitivo, ese calendario no existe.
UGT y CCOO llevan meses pidiendo la aprobación inmediata y han amenazado con frenar el diálogo social si el decreto no sale. El 26 de septiembre siguen esperando. Para una empresa, la presión sindical no cambia el BOE.
Qué tiene que hacer una empresa esta semana
Registrar cada día la hora real de inicio y de fin, conservar esos registros cuatro años y poder enseñarlos a la plantilla, a sus representantes y a Inspección. Eso ya es ley desde el 12 de mayo de 2019. La sanción por no llevar el registro es infracción grave: de 751 € a 7.500 € por centro de trabajo. El detalle está en sanciones del registro de jornada.
Papel y Excel siguen admitidos por el Estatuto si el sistema es objetivo, fiable e inmodificable a posteriori. En la práctica, un Excel que se reescribe el viernes suele fallar el Criterio Técnico 101/2019. Esperar al decreto para ordenar el registro es esperar a una norma que el propio Gobierno está reescribiendo para que no se la tumben.
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